La técnica de Radioterapia intraoperatoria consiste en realizar el tratamiento de radioterapia en el lecho quirúrgico, en el mismo quirófano, justo después de haber realizado la tumorectomía de la lesión correspondiente. Se trata de un tratamiento intensivo para luchar contra distintos tumores. Se suele utilizar para el tratamiento de cáncer de mama.
El equipo de radioterapia intraoperatoria del Instituto IMOR es un acelerador en miniatura, conformado por un equipo de rayos X muy práctico y versátil que permite impartir un tratamiento completo de radioterapia en una única fracción.
Ventajas principales
La radioterapia intraoperatoria puede aportar beneficios tanto para el paciente como para el equipo médico, ya que permite administrar la radiación directamente sobre la zona de riesgo durante la cirugía. Esto ayuda a mejorar la precisión del tratamiento y a concentrar la dosis en el área que requiere mayor control, siempre según la indicación del equipo especialista.
Una de sus principales ventajas es que permite irradiar el lecho quirúrgico o la zona objetivo reduciendo la exposición del tejido sano adyacente. Por este motivo, puede valorarse en determinados pacientes con tumores complejos o en casos donde existe riesgo de que queden células tumorales microscópicas tras la extirpación quirúrgica.
Radioterapia intraoperatoria para tumores complejos
La radioterapia intraoperatoria puede permitir tratar determinadas zonas de riesgo en poco tiempo y con gran precisión durante la cirugía. Sin embargo, no siempre es posible aplicarla, especialmente cuando existen órganos vitales o estructuras sensibles demasiado próximas al área que debe irradiarse. En esos casos, el equipo médico puede valorar otras alternativas radioterápicas adaptadas a la situación clínica de cada paciente. Si necesita más información, puede consultar con nuestros especialistas a través de la página de contacto de IMOR.
