En IMOR, centro especializado en tratamientos oncológicos en Barcelona, nos preocupa tu salud, por lo que también llevamos a cabo técnicas que complementan a otros tratamientos oncológicos clásicos. Hablamos de la hipertermia oncológica, una terapia que puede integrarse dentro de una estrategia médica personalizada y que se aplica mediante hipertermia local profunda o superficial, con el objetivo de actuar sobre la zona afectada, reducir el impacto en los tejidos sanos cercanos y favorecer la respuesta frente a las células tumorales.
Nos importa tu salud y por eso trabajamos en una lucha constante contra el cáncer. Este tratamiento puede combinarse con la oncología radioterápica, ya que utiliza radiofrecuencia de forma no invasiva sobre la zona afectada por la enfermedad. Está disponible en hospitales y centros especializados, y su precio puede ajustarse según las necesidades de cada paciente y el número de sesiones indicadas. Si necesitas más información o quieres un presupuesto, te atenderemos sin compromiso.
¿Qué es la hipertermia?
La hipertermia oncológica es un tratamiento complementario contra el cáncer que puede combinarse con cirugía, radioterapia externa en tratamientos oncológicos, quimioterapia o inmunoterapia para mejorar la respuesta terapéutica en determinados casos. Su indicación debe valorarse siempre de forma individual, según el tipo de tumor, la localización, el estado del paciente y el tratamiento principal pautado por el equipo médico.
Este procedimiento suele ser bien tolerado y se emplea dentro del ámbito de la oncología radioterápica en indicaciones concretas. Su objetivo no es sustituir a otros tratamientos oncológicos, sino actuar como apoyo cuando puede aportar beneficio dentro de una estrategia médica combinada.
La técnica consiste en elevar de forma controlada la temperatura del tejido tumoral mediante fuentes externas de calor. En la hipertermia no ablativa, las temperaturas suelen situarse entre 39 y 43 °C, con sesiones aproximadas de una hora y una frecuencia habitual de dos veces por semana, dentro de ciclos que pueden rondar las 10 o 12 sesiones, siempre según la planificación médica.

Tumores en los que puede complementar el tratamiento
Usos no oncológicos de la hipertermia
Además de sus aplicaciones en oncología, la hipertermia también puede utilizarse como apoyo en determinadas enfermedades no oncológicas, siempre bajo valoración médica. En estos casos, el objetivo es aplicar calor de forma controlada para favorecer la circulación local, aliviar molestias y apoyar la recuperación de los tejidos.
Una de sus aplicaciones más destacadas se encuentra en algunas enfermedades inflamatorias crónicas, como la artritis reumatoide. La aplicación controlada de calor en las articulaciones afectadas puede ayudar a reducir el dolor, mejorar la rigidez y favorecer la relajación muscular. Por ello, en determinados pacientes, puede plantearse como complemento a los tratamientos farmacológicos habituales.
La hipertermia también puede valorarse en el manejo de infecciones crónicas y heridas de difícil cicatrización, donde el aumento controlado de la temperatura puede contribuir a mejorar el flujo sanguíneo y la respuesta local del organismo en la zona afectada.
Este aporte de calor puede favorecer la llegada de oxígeno y nutrientes a los tejidos dañados, lo que puede ser útil en procesos de cicatrización complejos. En determinados casos, se ha empleado como apoyo en úlceras diabéticas, úlceras por presión y otras heridas crónicas, especialmente cuando la evolución no es la esperada con los tratamientos convencionales.
Hipertermia para heridas crónicas y cicatrización
La aplicación de calor controlado mediante hipertermia puede ayudar en determinados casos de infecciones persistentes y procesos de cicatrización complejos. El aumento localizado de la temperatura puede favorecer la circulación sanguínea, mejorar la llegada de oxígeno y nutrientes a los tejidos dañados y apoyar la respuesta natural del organismo en la zona afectada.
Esta técnica puede utilizarse como apoyo en úlceras diabéticas, úlceras por presión y otras heridas crónicas, especialmente cuando la evolución no es adecuada con otros métodos convencionales. Si necesita más información sobre este tratamiento, puede consultar con nuestro equipo a través de la página de contacto de IMOR en Barcelona.