Si está buscando tratamiento para el cáncer de útero o el cáncer de cuello uterino, en IMOR, Centro Especializado en Oncología en Barcelona contamos con un equipo médico con experiencia en el abordaje de tumores ginecológicos. Disponemos de tecnología avanzada y técnicas específicas de radioterapia y braquiterapia para planificar cada tratamiento de forma personalizada, según el tipo de tumor, su localización y las necesidades de cada paciente.
Tratamientos para el cáncer de útero o cuello uterino
Tratamiento de braquiterapia de útero
En Instituto IMOR contamos con tecnología avanzada para el tratamiento del cáncer de útero y el cáncer de cuello uterino mediante braquiterapia ginecológica. Esta técnica permite administrar la radiación de forma localizada, colocando la fuente radiactiva cerca de la zona que debe tratarse, con el objetivo de concentrar mejor la dosis sobre el tumor y reducir la exposición de los tejidos sanos cercanos.
Braquiterapia con baja tasa de dosis (LDR)

Braquiterapia con alta tasa de dosis
En esta modalidad, la paciente no suele necesitar ingreso hospitalario. La braquiterapia con alta tasa de dosis o HDR se administra en varias sesiones separadas entre sí, habitualmente con algunos días de diferencia, y cada aplicación suele durar solo unos minutos. La pauta exacta depende del tipo de tumor, la zona a tratar y la planificación y dosimetría del tratamiento realizada por el equipo médico.
El procedimiento puede variar según si la paciente se ha sometido previamente a una histerectomía. Cuando no conserva el útero, la fuente de radiación puede introducirse mediante un aplicador vaginal. Si la paciente conserva el útero, pueden emplearse otros dispositivos, como ovoides, tándem o tándem y anillo, según la anatomía, la localización del tumor y el tipo de braquiterapia ginecológica indicado. Aunque pueden aparecer efectos secundarios, como irritación vaginal, los avances en planificación y administración de la dosis permiten ajustar mejor el tratamiento y reducir, en la medida de lo posible, la exposición de tejidos sanos cercanos.
Posibles efectos secundarios de la radioterapia para cáncer de útero
Los efectos secundarios de la braquiterapia ginecológica suelen concentrarse en el cuello uterino y en las paredes de la vagina, ya que la radiación actúa a corta distancia y de forma muy localizada. El efecto más habitual es la irritación vaginal, que puede producir enrojecimiento, sensibilidad, molestias o secreción. En algunos casos, esta irritación también puede afectar a la zona de la vulva.
También pueden aparecer síntomas similares a los de la radioterapia externa, como cansancio, diarrea, náuseas, irritación de la vejiga o alteraciones temporales en los recuentos sanguíneos. Como en muchos casos la braquiterapia se administra después de la radioterapia externa, puede ser difícil distinguir qué parte del tratamiento está relacionada con cada efecto secundario. Por ello, el seguimiento médico durante y después del tratamiento es fundamental para controlar las molestias y adaptar las recomendaciones a cada paciente.
Radioterapia para el cáncer de útero
La radioterapia externa puede ser útil dentro del tratamiento del cáncer de útero, ya que permite dirigir haces de radiación desde el exterior del cuerpo hacia la zona afectada. Para la paciente, el procedimiento puede recordar a una radiografía, aunque la dosis administrada tiene una finalidad terapéutica y se planifica de forma precisa. No suele ser doloroso y cada sesión se realiza en pocos minutos. En determinados casos, este tratamiento puede combinarse con quimioterapia u otros tratamientos indicados por el equipo médico.
La duración del tratamiento suele variar según cada caso, aunque puede extenderse durante varias semanas, con sesiones programadas varios días a la semana. La radioterapia para cáncer ginecológico puede utilizarse como complemento de otros tratamientos para reducir el riesgo de recaída, o como tratamiento principal en pacientes seleccionadas, especialmente cuando no es posible realizar otras opciones terapéuticas.
Gracias a la planificación actual en oncología radioterápica, es posible ajustar mejor la dosis y reducir, en la medida de lo posible, la exposición de los tejidos sanos cercanos. Aun así, pueden aparecer efectos secundarios como molestias digestivas, diarrea, náuseas, cambios en la piel de la zona tratada, irritación vaginal o alteraciones menstruales. Por este motivo, el seguimiento médico durante el tratamiento es fundamental. Si necesita más información, puede consultar con nuestro equipo a través de la página de contacto del centro oncológico en Barcelona.